El espacio
abrió a las 20 horas. En una hora se juntó gente. Veinte personas
aproximadamente. Maximiliano llegó con su familia temprano. También las
personas que forman parte de esta comunidad que germina. La conversación inició
cerca las 21 horas. Ya habían corrido algunos vermut y cervezas frías. Al
inicio, como casi siempre, sonó jazz. Algunos llegaron cuando la exposición ya llevaba
unos pocos minutos.
El patio estaba húmedo y dado que las proyecciones se
realizan en la pared del fondo, no fue posible proyectar la crónica Del bosque al volante, prevista para esa noche (sí se había realizado la semana
anterior). El artículo expone, al menos en parte, la magnitud de la extracción
de nuestros recursos naturales por parte de un sistema capitalista que avanza
en la destrucción del mundo.
La
presentación que estuvo a mi cargo, incluyó una breve descripción de la
actividad propuesta y del sentido del espacio. Se mencionó la palabra política
y la posibilidad de una discusión coyuntural, como la situación que atraviesa
Venezuela, luego de la exposición. Se agradeció a Maximiliano Domínguez por la
presentación de un tema por demás interesante. “La ficción como construcción
del mundo”, es el eje de investigación que desarrolla en sus cursos de
posgrados. Maxi, además de ser docente de filosofía por la Universidad Nacional
de Rosario, es también escritor y está fuertemente involucrado con la
literatura y el arte en general. Este año lo encuentra en el cierre de su
primera novela.
Se calló la
música y comenzó. La noche estaba brillante. Mención a Platón; la idea, la
mesa, el lenguaje. Lo real, lo falso. Lecturas de fragmentos del texto de Nietzsche
“Sobre verdad y mentira en sentido extramoral”; la necesidad de la ficción como
forma de conservación del individuo. La libertad de la interpretación y la
construcción de la realidad. Macedonio Fernández y su libro de prólogos, “Museo
de la novela de la Eterna”; el ensueño, la imaginación, la fantasía y la
construcción del mundo. Mención a Borges y “Ficciones”; fingir, el uso de la máscara,
la mentira. Finalmente Harari y su libro “De animales a dioses”; el chisme como
vehículo y fundamento.
Se compartieron reflexiones en torno a la idea de que hoy estamos
inmersos en una ficción que ya no apunta a la conservación de lo humano, sino a
su destrucción. Una ficción estrechamente ligada a las formas contemporáneas de
comunicación y al uso del lenguaje. Una cultura homogeneizante que prioriza la
violencia y el odio, el goce y la crueldad. Una lógica de división fragmentaria
que conduce a la desafección de lo público y lo colectivo, y que nos interpela
—nos exige— a hacerle frente desde los planos políticos, sociales y culturales.
Hacia el final, se señaló que la actividad formaba parte de
un proyecto de extensión de la FHyCS de la UNaM y que, de algún modo, vinculaba
a la UNR con la UNaM. En tiempos en los que se ponen en discusión la cultura,
la educación y la ciencia, lo que se estaba desarrollando era —también— un acto
de rebeldía, con la universidad pública ocupando un lugar central.
En simultáneo, el artista Dan Schmidt, junto a @noeliaaurbn, cerraron cerca de la una de la mañana la obra de arte abstracto realizada en acrílico sobre lienzo (70 × 50 cm). La pieza había sido iniciada el sábado 3 y fue concebida a partir de un proceso creativo compartido, que articula la intensidad gestual del action painting con los principios estructurales del neoplasticismo. Desde el espacio se trabajará en la gestión de su circulación hacia otros horizontes territoriales.
Agradecimientos:
A la presencia de Javier Gortari;
A @valdemaarr._ por su musica;
A Lucrecia por el bastidor y su predisposición.
A vos...
Espacio LT

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