domingo, 30 de abril de 2023

Cioran

 

"No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos miran meticulosamente como el tiempo".  

"Es el despertar de las lagrimas que duermen en lo mas profundo de nosotros mismos, a través de ellas, lo que nos da acceso al conocimiento".

"Se puede soportar cualquier verdad, por muy destructiva que sea, a condición de que sea total, que lleve en si tanto vitalidad como la esperanza a la que ha sustituido".


ph: librosyletras.com/emil-cioran-un-suicida-inmortal/ 

domingo, 23 de abril de 2023

SILENCIO Y VOTO

 


Cuando me enviaste un mensaje y no te respondí, rápidamente se me vino a la mente que a vos se te iba a ir a la menta, la frase célebre, colectiva y vulgar, “él que calla otorga”. Resulta ser -te explico- que esa frase, hecha seguramente por violadores de todo tipo, en términos jurídicos -y también filosóficos- tiene nada de verdad.

Si bien esto es así, tanto en el mundo de las relaciones civiles como en el mundo de los actos administrativos (ver art. 44 Ley I Nº89), su fuente proviene de una garantía constitucional judicial en vista al proceso penal. El art. 18 de la constitución nacional declama que: “nadie puede ser obligado a declarar contra si mismo”. Esto significa que, si alguien te pregunta -como lo hiciste vos-, “asi que hiciste esto o aquello y todo eso”, el silencio no se convertiría bajo ninguna circunstancia en una afirmación.

Otra frase célebre, colectiva y vulgar, es decir: “no voto en blanco porque ese voto ira a parar al que más votos tiene”. Esta falsa idea, que no sé de dónde proviene ni por qué motivo, tampoco tiene nada de verdad, en tanto el voto en blanco es una categoría que se contabiliza por separado. De hecho, pensar de esa forma seria muy similar a pensar que el silencio es afirmativo y no negativo; “el que calla otorga”. Si decidís no votar a un sujeto, la maquinaria electoral de alguna forma te llevaría a hacerlo, humillando tu autonomía; dicho sea de paso, pareciéndose bastante a la ley de lemas que lo que hace es diluir el voto como una gota de tinta en un vaso de agua. 

En las elecciones nacionales del año 2021, el porcentaje de votos en blanco y anulados fue aproximadamente del 3,5 %. Mas difícil, es descifrar que se quiere decir con el voto, aunque esto sucede votando cualquier formula. Votar, tal como está presentado el sistema, no es más que tirar una piedra al rio Paraná.

Aun asi, me animaría a hacer un boceto del significado del voto en blanco: “quiero votar, sé que mucha gente murió para conquistar ese derecho político, estoy de acuerdo con la democracia; pero quiero mas libertades políticas, quiero tomar mas decisiones sobre la cosa pública, sobre lo que me afecta, y lo más importante, las quiero tomar como ciudadano y no como representante (armen un partido y ganen las elecciones, diría…). Ya me cansé de agarrar una cara y meterla en una urna para que luego aparezca en fotos”.  

martes, 4 de abril de 2023

DEGENERACION INSTITUCIONAL EN UNA SOCIEDAD QUE AGONIZA


El siguiente texto trata sobre la corrupción del poder en tanto relación entre poder y comunidad política. Según Enrique Dussel, la corrupción política surge cuando los gobernantes creen que su poder proviene de una autoridad autorreferencial y no institucional, y cuando el pueblo consiente esta creencia (ambos elementos juntos). El poder político debería estar referenciado en la voluntad de vivir de los miembros de una comunidad y su aumento, en lugar de estarlo hacia la dominación. Los movimientos sociales buscan el poder para promover la supervivencia y la autonomía de su comunidad; ahora, está por verse qué tipo de poder. La política es la actividad clave para ello; sin embargo, la corrupción se ve recompensada cuando los miembros de una comunidad actúan de manera separada y la energía de la protesta se disgrega. Así, veremos ejemplos concretos de como la opresión se manifiesta en la lucha del pobre contra el pobre, en un país que ya dejo de “tener pobres” para pasar a ser un “país pobre”. Pobre económicamente, culturalmente, socialmente y moralmente. 

LA CORRUPCIÓN DEL PODER.

Dussel, denomina fetichismo del poder a la corrupción originaria de lo político. Esto consiste, en creer que el poder, por ejemplo, de un policía, o de un juez, o de un presidente, proviene de una autoridad autorreferencial (es decir referida a si mismo) y no institucional.  (Dussel, E. Tesis 1. 2006)

La referencia de que el poder está en el Estado y no en aquellos agentes que cumplen funciones en él, es el entendimiento que bien tienen los movimientos sociales, para acercarse y en última instancia, pertenecer (desnaturalizadamente) al Estado (luego volveré a este punto). ¿Pero que es el Estado después de todo?

Toda función política, dice Dussel, ejerce el poder teniendo como referencia primera y última al poder de la comunidad política. Cortar la relación del ejercicio delegado de la comunidad (o pueblo) a la institución política, fetichiza y corrompe (algo que se rompe). La corrupción es doble, en tanto el gobernante se cree soberano por sí mismo, y el pueblo se lo permite consintiéndolo servicialmente. Cuando en una mesa larga, aparece (ej.) un diputado, y hace uso del poder de su cargo como si fuese el poder de su misma persona, y los demás integrantes de la mesa siguen su juego, no entendiendo que ese poder se fundamenta en ellos, lo que hay es una sociedad contaminada. La acción política de un ciudadano, no necesariamente (y afortunadamente), debiera ser armar un partido político y ganar las elecciones, sino, participar en el espacio público con opiniones, alimentando así lo público político. Queda en evidencia la necesidad de trascender el acto de votar, quizás, y buscar perfeccionar el mismo. “Fatalmente, como una persona se desparasita de vez en cuando, la sociedad igual, debería echar el parasito de su cuerpo social, que lo debilita y que lo desfallece al punto de su extinción.” (Dussel, E. 2006. Pag 14)

Los movimientos sociales, necesitan buscar el poder, que desde Maquiavelo y Hobbes ha sido la dominación, esta vez desde una noción positiva. Esa noción positiva es la voluntad de vivir. Dicha voluntad, es aquello que empuja, que arrastra y que mueve, hacia la postergación de la muerte y la permanencia de la vida. “Poder empuñar, usar, cumplir los medios para la sobrevivencia es ya el poder” (Dussel, E. 2006 Pag. 24). La dominación ya no seria sobre otros, sino sobre su propio cuerpo; una especie de autonomía que sirve de medio para la vida. El poder como facultad; como un derecho subjetivo. Esta visión del poder, se contradice con la historia política, en donde siempre existen dos categorías perfectamente determinadas: los dominadores (los altos dirigentes) y los dominados (los ciudadanos); con una tercera categoría, casi inexiste, llamados los outsider (los que no quieren dominar ni ser dominados).

En cuanto a la voluntad de vida de los miembros de una comunidad, ésta determinaría la definición del poder político. Es así que “la política es una actividad que organiza y promueve la producción, reproducción y aumento de la vida de sus miembros” (Dussel, Enrique. 2006 Pag. 24).  Ahora, veremos que, si la voluntad de los miembros es contrapuesta, la fuerza de uno anularía la de otro, dando como resultado nada más que la impotencia (falta de potencia), que también está a favor de la corrupción.

El viejo adagio, “divide y reinaras”, al que recurren diferentes fuentes de poder (entendidas como dominación) apenas se sienten amenazados, cuando hay una acumulación de quejas tan variadas y dispersas. Como las emociones fluyen hacia diferentes escapes, la energía de la protesta se disgrega. Los miembros de una comunidad actúan de manera separada y sin ayuda, observando con recelo la angustia y queja de los otros. Las autoridades, estarán así en condiciones, de erigirse como moderadores imparciales y defensores de la conciliación, al mismo tiempo que escapan de su papel como causantes del conflicto. Esto queda resumido en la siguiente frase: “cuando los pobres pelean con los pobres, lo ricos no tienen de que preocuparse”.

Un ejemplo concreto de lo anterior, es lo que sucede en la Argentina cuando se anuncian ayudas sociales. En algunos casos pasa, que si alguien por algún motivo, no se ve beneficiario de la misma y el vecino sí, aquel lo acusa a este por entender a sus ojos, que la medida fue injusta, y que él estaría en mejores condiciones de recibirla. Es la lucha del pobre contra el pobre. Otro ejemplo, es lo que sucede en las comisarías. El policía, precarizado, con bajos sueldos, con indumentaria y objetos de trabajo vencidos, y el ladrón que roba zapatillas por un contexto hiper complejo. Ambos, en una guerra sin paz y desesperada, en donde su ceguera y el engranaje del sistema, no lo dejan luchar cuerpo a cuerpo contra el mismo tipo de opresión. (Bauman, Z. 2013).

Esa opresión es la corrupción política. Ahora me pregunto, ¿si la idea de la corrupción doble, la del pueblo consintiendo, no se justifica (la justificación entendida como la legitima defensa al matar) por la falta de educación y preparación cívica de todos ellos, de nosotros? Así también, ¿quién se responsabiliza de ello?  

LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. EL PODER COMO DOMINACION MAS QUE COMO VOLUNTAD DE VIDA.

Los nuevos movimientos sociales (NMSs), para algunos, buscan afirmar la subjetividad frente a la ciudadanía. Sus luchas no son por una emancipación política, son ante todo por una emancipación personal, social y cultural.  Las formas de opresión a las que se ven sometidos sus integrantes, no pueden ser abolidas por la concesión de derechos, medio típico de la ciudadanía. Exigen una reconversión global. Sus protagonistas, ya no son clases sociales, sino mas bien grupos sociales, a veces mayores o menores que las clases, con contornos parecidos, pero no idénticos, y con intereses colectivos, en algunos casos concretos (ej. acceso a la vivienda), pero siempre universales. Fue así el cambio de la denominación: “clase trabajadora” por “clase popular”. Para esta posición, los NMSs tienen su lugar en la sociedad civil y no en el marco del Estado, tomando distancia de actores como sindicatos y partidos políticos. (Boaventura de Sousa Santos. 2001)

Una segunda posición, entiende que el impacto buscado por los NMSs, es en ultima instancia político, prolongando la ciudadanía y marcando una semejanza con los movimientos sociales del pasado (ej: los movimientos anti racistas de la década del 60 y los movimientos feministas actuales). Asimismo, la distancia de los nuevos movimientos sociales con el Estado, es mas bien aparente y no real, ya que sus exigencias son hechas al Estado, y es el Estado quien responde. No es raro que en el juego de la democracia representativa se hagan alianzas con sindicatos o partidos a fin de ejercer una mayor presión, cuando ellos mismos no se transformen en partidos institucionalizados. (Boaventura de Sousa Santos. 2001)

Es así que los movimientos sociales, mencionados por los manuales de Derecho Político, como grupos de presión, actuan desde una independencia al Estado. El problema, que a mi opinión se presenta, es que el Estado, desde una dimensión tomista - aristotélica, tiende al bien común (a esa comunidad política que delega el poder). Su propósito entonces, sería el bienestar general al contrario de los movimientos sociales, que tienden al beneficio de grupos minoritarios que ellos mismos representan. Si afirmamos que es un problema que los dirigentes de los movimientos sociales estén en las oficinas del Estado y no en la calle, no sería en todo caso culpa de los dirigentes sociales que nadie ha votado, sino de los representantes que han sido arribados en sus puestos por el voto popular. Ejemplos de esto en la Argentina, son el movimiento Evita de Navarro y Pérsico, Barrios de Pie de Menéndez y el movimiento de Cartoneros y de la Economía Popular, representada más fuertemente por Grabois, que, si bien no estaría adentro, digita a los que si están. Saltar de la calle al gobierno, con toda liviandad, puede ser una degeneración institucional[1]. Su reclamo en las calles se presenta como una contradicción peligrosa, ya que se gritan a ellos mismos, a los fines de ganar poder institucional, que a la vez lo ven como auto referencial, utilizada además no como como facultad (voluntad de vida) sino como dominación. Es cierto, que en ese avance el líder obtendrá mas derechos para su tropa, un avance de la ciudadanía si se quiere, pero el proceso será despótico, y en perjuicio de un grupo mayor, tarea contraria a lo que debería hacer el Estado.

Ahora, ¿no será que ya la mayoría de la sociedad se va acercando a la pertenencia de un movimiento social en nuestro país? ¿Tan lejos esta un movimiento social de ser un auténtico partido político sin institucionalizarse como tal?

Puede pasar que alguien que trabaja en el Estado se vea la necesidad de recurrir, ejemplo, a la “AUH” (asignación universal por hijo), por tener un empleo que es paupérrimo y decadente. Lo extraño es, que un sujeto se ve con la necesidad de recurrir a un plan Estatal por la necesidad que el mismo Estado crea. También, se pueda dar el caso de alguien que trabaje en la actividad privada, que, si bien en términos generales sería mejor, el inconveniente presentado aquí seria la informalidad. En la Argentina casi el 40% de los trabajadores trabaja en la informalidad, sin salario mínimos y sin seguridad social; peor aún, más del 40% es pobre por ese ingreso débil y un costo de vida que crece. ¿Somos una sociedad pobre y sin educación?

Otra situación extraña, es lo que sucede con el plan social “Potenciar trabajo”, destinado a todo/as aquellos/as que realizan una tarea en el marco de una cooperativa y por ello reciban una contraprestación del Estado. Aquí se utilizan, terminologías propias del mercado de trabajo como el cobro de un aguinaldo[2]. No quiero decir que los beneficiarios del plan, no trabajen, pero justamente eso es lo que es; un plan social, de naturaleza extraordinaria, y no un trabajo cuyo empleador es el Estado, ya que, si fuera así, se debería hablar en otros términos y desde otros términos. El punto que me importa señalar, son los derechos adquiridos. Un bono no lo es, un aguinaldo sí. Pero, aunque desde la narrativa lo expresen, en la práctica no se verá y no cambiaría nada, porque si estas en un pozo y alguien te dice que no, tarde o temprano te vas a dar cuenta de la tierra que se te cae. Yo espero que nos demos cuenta, cuanto antes, que la tierra se nos cae y algunos se nos ríen de arriba.

Lo señalado aquí son solo tontos ejemplos de cómo se desnaturalizan los conceptos y fines. El Estado, tal como hoy es presentado (y para lo que fue transformado desde su concepción), no fue creado para generar riqueza sino para distribuirla; distribuirla a la sociedad (no entre aquellos que dirigen el Estado y se palmean la espalda entre ellos) bajo parámetros equitativos. Ahora, es sencillo entender, que para distribuir primero hay que tener que distribuir.

Tanto, que los movimientos sociales busquen el poder desde una noción de dominación o de voluntad de vivir, en ambos casos, mal o bien, lo van a hacer en el espacio público; allí se da esa impotencia de la que hablamos, que en términos del derecho podría ser un choque que nos abre la puerta para reflexionar sobre el limite del derecho, y es lo que a continuación hare brevemente.

EL LIMITE AL DERECHO A LA PROTESTA.

Al contrario de lo que muchos piensan, en sus referencias a políticas neoliberales, presentándolas como verdaderas cruzadas anti derechos y anti protestas, en términos correctos, lo que hacen estas, no es ir contra los derechos sino ir a favor de ciertos derechos, para pasar luego por encima de otros. La habladuría del anti derecho, lo único que representa en la realidad, es la falta del limite de un derecho, y por no ser el derecho que a algunos más le satisface, hablan del anti derechos; así, en caso contrario hablarían de pro derechos.

Un ejemplo sencillo es lo ocurrido día a día en las diferentes ciudades del país. Corte de calles por protesta de manifestantes que impiden que los automovilistas, pasajeros de transporte urbano, etc., transiten por ella. Por un lado, el derecho a la protesta y por el otro el derecho al transito que continua con el derecho a trabajar, estudiar, etc. ocurriendo así un choque de derechos. Esto no es ninguna novedad, y siguiendo con la idea del límite, que a su vez se importa en la idea del choque, la pregunta a hacerse, o a hacerle a aquellos que se encargan o se deberían encargar de esclarecer estos temas (hablo de los jueces), es: ¿cuál es ese límite? Frases hechas como la de “los derechos no son absolutos”; “el limite de mis derechos terminan cuando comienzan los tuyos”, no sirven de mucho. Pensemos nada mas en nuestro ejemplo reciente. Si los manifestantes son reprimidos y echados a palazos de la calle para que circule el tránsito, diríamos que el derecho a la protesta existe, hasta tanto no se obstruya a nadie el paso. En caso contrario, diríamos que la libertad de transito encuentra su limite en tanto, con mala suerte, encuentres un piquete en el espacio público. Y a su vez, habría que pensar esta vez sí, ¿cuáles serían los límites a ese corte?; ¿el paso de una ambulancia quizás? ¿Qué pasaría si alguien muere en una de ellas producto de no haber llegado a tiempo a su destino por un corte de calle?  La determinación de un límite, entonces, más que ello, es la configuración de un choque de derechos en donde hay un vencedor. Pero el vencedor no lo es por un capricho, ni de cualquier modo. Atrás de esa decisión tan ingrata que debe tomar el derecho, por la falta de un cosmos armónico, debe haber una argumentación solida y convincente. Esa argumentación solida y convincente es el sentido común. Se pregunta José Nun, en “El sentido común y la construcción discursiva de lo social”, como Hernán Cortes con tan solo doscientos hombres pudo dominar a mas de vente mil soldados aztecas; y se responde, con la manipulación simbólica. Cortes se dio cuenta que los Aztecas vivían en la evocación del pasado y leían el presente en términos de lo ya ocurrido. Así fue que promovió que viesen en él, a la largamente esperada reencarnación de Quetzalcóatl. Cuando los aztecas se dieron cuenta de su error, ya fue tarde. Ese es el sentido común.

En una sociedad entrópica, desordenada, sin rumbo, no existe el sentido común. Solo el sinsentido individual, y allí todo se pierde. Se crea un caldo de cultivo para lideres autoritarios y anti democráticos. Trump, Bolsonaro y Cristina Kirchner tienen en común la no aceptación de la derrota electoral, entre otras cosas. Javier Milei emerge con conductas fascistas; un fenómeno que se extiende y se vuelve peligroso. 

 

BIBLIOGRAFÍA:

Boaventura de Sousa Santos. 2001. “Los nuevos movimientos sociales”. CLACSO Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/clacso/osal/20110210072436/8debates.pdf

Dussel, Enrique. 2006. “20 tesis de política”. Siglo XXI.

Zygmunt, Bauman. 2011. “La cultura en el mundo de la modernidad liquida”. Editorial Fondo de Cultura Económica.

Nun, J. “El sentido común y la construcción discursiva de lo social”. 

 

lunes, 3 de abril de 2023

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Gerónimo Frigerio. "Si no se piensa en clave de futuro, el caos social será muy grande"

https://www.lanacion.com.ar/opinion/biografiageronimo-frigerio-si-no-se-piensa-en-clave-de-futuro-el-caos-social-sera-muy-grande-nid2585642/

Link: La gran revisión científica sobre la crisis climática: “La ventana para asegurar un futuro habitable se cierra”  (Fuente: Diario El País).

"Tras la revisión que concluye ahora del IPCC, la ruta está clara: para conseguir el cada vez más complicado objetivo de que el calentamiento se quede a finales de siglo por debajo de los 1,5 grados, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deberán haber caído en 2030 un 43% respecto a los niveles de 2019 (que son prácticamente los actuales), un 60% en 2035 y un 84% en 2050. La senda para los 2 grados es algo menos empinada: en 2030 la reducción de emisiones deberá ser del 21%, del 35% en 2035, y del 64% en 2050. Pero hasta esta segunda meta se pone cada vez más cuesta arriba porque las emisiones mundiales no están cayendo (de hecho, en 2022 crecieron alrededor del 1%). En el informe se advierte de que los actuales planes de los gobiernos presentados en el marco del Acuerdo de París llevarán a un incremento de la temperatura de 2,8 grados. Cada décima de aumento cuenta porque multiplica los efectos negativos de esta crisis. “Sin acciones de mitigación y adaptación urgentes, efectivas y equitativas, el cambio climático amenaza cada vez más los ecosistemas, la biodiversidad y los medios de vida, la salud y el bienestar de las generaciones actuales y futuras”, expone el informe."

lunes, 27 de marzo de 2023

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Creo que debe ser visto con buenos ojos que un político que tenia posibilidades reales de acceder al poder decida no hacerlo para ejercer su poder desde otro lugar. Por mas que se le busque la vuelta, esto es un paso sano para las instituciones. Lo celebro, por que sé que aquello que es muy amplio no se puede abarcar y todo empieza a consistir en pequeños actos.

https://www.lanacion.com.ar/lnmas/andres-malamud-dijo-que-la-decision-de-mauricio-macri-de-no-ser-candidato-sentencia-a-cristina-nid27032023/ 


sábado, 4 de marzo de 2023

PAGARES VS. ALQUILER DE INMUEBLES. 3 puntos. Breve crónica de un caso real.


  

Había recibido de un cliente una inquietud sobre una relación contractual consumada con una x inmobiliaria. Parece ser, según me cuenta él mismo, la inmobiliaria le intimaba al pago de una suma dineraria en concepto de multa por resolución anticipada del contrato, y una suma más, en concepto de gastos de pintura y servicios varios. Resulta ser que este cliente se había retirado del inmueble antes de lo pactado. Por supuesto que bastante antes dejo firmado varios pagares, que como la practica habitual lo indica, le eran devueltos una vez pagado el mes. Mi intención aquí no es entrar en mucho detalle, sino simplemente poder hacer ver, en termino generales, cuales son las irregularidades, que extrañamente no salen mucho a la luz, presentadas en el momento que se configura un acto de alquiler.   

Una vez leído el contrato, que claro no era de locación sino de “comodato” (la confección por parte de los propietarios de este contrato es motivo de plazos mas favorables, la no necesidad de la declaración de los contratos en la AFIP, entre otras tantas razones), no se observaba disposición de clausula alguna referenciando aquella intimación. Parece ser, supuestamente, que todo había quedado en el terreno de la palabra oral y no escrita. Resultaba más que lógico que un contrato de esa naturaleza no disponga de una cláusula de tal índole; ya que el comodato por ser tal, es en esencia gratuito y no oneroso (art.1533 CCyC).

El primer punto que pude apreciar, es que, si generábamos un dialogo entre realidad y formalidad, lo que existía aquí era una “simulación” contractual (un vicio de los actos jurídicos. Arts. 332 y sgtes). La realidad, es que existió una relación contractual de “locación”, y no de comodato. Cualquier examen con una mínima rigurosidad nos llevaba a esa conclusión; en este caso solo bastaba con ver los anuncios publicitarios de la inmobiliaria donde se ofrecían inmuebles en alquiler y no en préstamo.  

La peculiaridad del contrato de alquiler (orden público[1]), es que el locatario es visto por nuestro ordenamiento jurídico, como un consumidor (art. 1092 CCyC). Se constituye así al locatario como un sujeto que está en situación de vulnerabilidad ante una relación que en el origen es desigual. Imagínense un subí baja en donde el más fuerte no deja bajar al más débil. El Derecho, por ende, tiende su tutela de protección hacia el lado más débil, buscando de esta forma lograr un equilibrio. Si nos representamos a un sujeto sin propiedad (vivienda) y a una inmobiliaria con propiedades (viviendas), y luego nos preguntamos: ¿quién tiene más probabilidades de ser víctima del engaño, o ser potencialmente influenciable en perjuicio de su interés? La respuesta es simple; de la misma manera que el Derecho lo es. A todo esto, se sumaría el instituto del “abuso del derecho”, el principio de la buena fe, y la posición dominante en el mercado (art. 9 y sgtes. CCyC). Todas ellas propias de un derecho privado que se constitucionalizo con su última reforma en el año 2014.   

El segundo punto que me gustaria mencionar, es que utilizar títulos de créditos (pagarés) como forma extorsiva del pago de meses de alquiler, no solo nos remite al parágrafo anterior, sino que en la práctica carece de sentido, por no tener peso legal.

La norma, es clara cuando menciona que no puede requerirse al locatario “la firma de pagarés ni de cualquier otro documento que no forme parte del contrato original” (art. 1196 inc. d. CCyC). Esta mención fue agregada por la ley Nº 27.551 del año 2020 como consecuencia de una práctica que se extendía día a día más.   

Mas aun, al ser documentos (el pagaré) que se caracterizan por su abstracción, autonomía, formalidad e independencia, es decir, se bastan a sí mismos (son autosuficientes); no pueden tener su arraigo en una relación contractual de consumo separada a ellos. Esto ya fue tratado ampliamente por la doctrina y por reiterada jurisprudencia. En el caso que nos compete, fácil es dilucidar que tales documentos fueron suscriptos (por su modo de hacerlo) en consecuencia del contrato raíz, que en los papeles era el comodato, pero en la realidad: era de locación.

Por último, el tercer punto, es que el pagare para gozar de validez requiere del cumplimiento de requisitos de fondo y de forma. Un requisito de forma (para mencionar solo uno), es el nombre de aquel al cual o a cuya orden, debe efectuarse el pago (art. 101 inc. c. Decreto Ley 5965). Pero no solo eso (menciono otros), también es la firma de aquel que ha confeccionado el título, y su fecha de creación (art. 101).  

La ausencia de requisitos formales exigidos por ley, torna inválidos dichos documentos, debiendo ser rechazados in limine en un proceso judicial ante una eventual presentación en los estrados. Cuando existen alteraciones a la letra de cambio, (esto es importante) la suscripción solo surte efecto en los términos del texto originario, y esa es la presunción iuris tantum que cita la norma (art. 88). Por ejemplo: si los pagarés no tenían fecha de creación en el momento de la suscripción, y al momento de ser utilizados como exigencia, sí.    

En definitiva, si bien lo expuesto aquí no es un estudio exhaustivo del tema, ni cerca esta de ello; busque argumentar brevemente (quizás para seguir avanzando), con tres sencillos puntos, la contradicción al Derecho por parte de propietarios en actos locativos, y el padecimiento de inquilinos ante la búsqueda de satisfacer una necesidad básica.

 

 

 


 

 



[1] La referencia a orden público debe entenderse como normas indisponibles para las partes y de cumplimiento forzoso. No obstante, llevaría mas trabaja marcar una diferencia entre leyes de orden publico y leyes imperativas. 

domingo, 22 de enero de 2023

Mar del Plata. Cine San Martin.

Una realidad que se parece. 

Linda entrevista en taipeirevista a Carlos Müller sobre la situación cultural, en sentido amplio aunque poniendo el acento en la oferta cinematográfica y el patrimonio histórico - cultural, de la ciudad de Mar del Plata.   

Aquí: Mar del Plata. Cine San Martin.  


sábado, 7 de enero de 2023

VOS SOS EL 1%





Mariana Heredia en un artículo de la revista nueva sociedad[1], se pregunta si combatir a los super ricos alcanza para lograr sociedades mas justas e igualitarias. El 1% -dice- se volvió una imagen simbólica que tiene el riesgo de moralizar demasiado la discusión poniendo del lado de los buenos al 99% restante.

Recuerdo hace un tiempo haber hecho unos cursos con disertantes provenientes de Oxfam en donde el muestrario de datos numéricos sobre desigualdad estaba muy presente. Latinoamérica al ser una región muy desigual tiene flotando sobre sus cabezas enunciados como: “En Bolivia la riqueza de las 245 personas multimillonarias es equivalente a 21 veces el gasto publico de la salud del país…”[2]

Confieso, inicie muchas clases con la proyección de estos cuadros, ahora me doy cuenta que caí en el mismo simplismo que tantas veces critico.

Tales datos no son opiniones, son realidades documentadas, pero al no ser explicadas con robustez, los números pueden matar un concepto. Cierto es, vemos en la tv a multimillonarios paseándose por el mundo, con sus yates, aviones privados, sus playas exóticas, sus aires de señor feudal haciendo de los televidentes plenos siervos del siglo XXI; y mas cerca, por allí afuera, vemos a pobres de carne y hueso, hurgando la basura por el hambre que se les presenta. Dos polos que se contrastan como el tono blanco y negro. La imagen dice más que mil palabras, pero las palabras que dice una imagen, a veces puede que no digan nada.

Heredia no discute la desigualdad, todo lo contrario, busca poner sobre la mesa la discusión sobre la imprecisión que pueden acarrear aquellas cifras si son utilizadas tan livianamente. ¿Quiénes son los super ricos? ¿de donde son? ¿Cómo hicieron su riqueza? ¿fue un gran negocio, un golpe de suerte, herencia, alguna actividad ilegal?  ¿Cuál es el umbral que separa a los “super” ricos de los ricos? ¿Hay una verdadera preocupación por la evasión y la elusión? ¿Se piensa en una reforma fiscal progresiva? ¿Cuál es el porcentaje del PIB de la Argentina acumulado en paraísos fiscales?

Un problema aun mayor, es cuando un grupo destacado de personas se corre de ese 1%, para luego volverse a él con el dedo. ¿Acaso solo importa el 1%? ¿No el 2? ¿o el 3? ¿o el 4? ¿O el 10? Ese corrimiento de ricos sobre ricos hace nacer un postulado en el que la riqueza de algunos esta bien y la de otros está mal. Cuanto tiempo se dejo de hablar de corrupción en Latinoamérica, y en Argentina en particular, por los beneficios sociales que suscitaron en un momento dado. El auto interés. A penas se acabaron (subjetivamente), todo salió a flote como una esponja en el agua que vacía de agua.   

Ese 1% - sigue Heredia- tiende a crear cierta histeria social y lograr una hermandad en el odio. Por un lado (el 1%), los poderosos, egoístas y viciosos, y del otro, las mayorías (el 99%) honradas que sufren privaciones. “…la indignación reserva al «otro» todos los pecados y le opone un «nosotros» unido en la virtud”. Es la síntesis de la frase: Cristina es el pueblo, los jueces son clarín. El pueblo, el 99% es Cristina; la elite judicial y mediática, el 1% restante. Esto se acompaña de una aventura disparatada. Si no apoyas a tal figura, de alguna forma difícil de inteligir, serás también parte también de ese 1%.

Hace más de 10 años empecé mis discusiones de política en el espacio público. En una ocasión, un lunático, por decir algo que no le gusto, me acuso a viva voz, de que yo era clarín. Al segundo me di cuenta que no había nada que hacer allí.   

Sera sencillo ofrecer una solución entonces -concluye Heredia-; la fórmula consistiría en encontrar un líder que represente, o diga representar, al 99% y sea capaz de concentrar el poder público, primero para cobrarle impuesto a los ricos, y luego para distribuirlo a los mas pobres. No será necesario equipos de gobiernos idóneos, la independencia del poder judicial y de los medios de comunicación, una ciudadanía cargada de virtud cívica, funcionarios éticos, buenos burócratas, excelentes docentes. Nada de eso; solo un líder.

Como coda final, brevemente, siguiendo el articulo (de la misma revista) “si eres tan igualitario como puedes ser tan rico”[3] del Dr. Gargarella, en donde expone la discusión del Marxista Gerald Cohen a la “teoría de la justicia” de John Rawls y a su concepción del liberalismo, me gustaria enunciar lo que se deja en claro allí.  La ética “personal” igualitaria es condición necesaria, aunque no suficiente, para el éxito de programas económicos y sociales igualitarios. Así, para el autor, muchas de las iniciativas igualitarias de los últimos tiempos en America Latina, estaban condenadas a muerte desde un inicio, por el descuido de líderes políticos en mostrar una expresión, un cultivo y un fomento de la ética personal igualitaria.

Basándose en un pensamiento socialista contemporáneo y en una tradición política republicana, nos dice, que el tipo de sociedad ideal requiere un sistema político institucional favorable a la participación ciudadana, un sistema económico que tienda a la igualdad, y una ciudadanía dotada de ciertas virtudes cívicas necesarias para la vida en común. Cae de maduro que la responsabilidad en la conducta se eleva en tanto la zona de influencia del sujeto es mayor. Con buen criterio, citándolo al Filoso Charles Taylor, declara que una política igualitaria no puede ganar estabilidad, si una parte significativa de la sociedad ve como injusta una política por entender que solo ellos pierden.

Cuando asumió Massa al ministerio de economía, parecía ser para ellos (un grupo minúsculo) una asunción presidencial. Allí, la sociedad toda se vio traicionada porque asumía de hecho la presidencia alguien que no fue votado, es más, alguien que en su momento se presentaba como opositor al gobierno de turno. Paradojalmente, el 1%, parece ser, estaba allí.

Gargarella ejemplifica la imposibilidad del sostenimiento de una política igualitaria por la falta de credibilidad, diciendo que: cuando buena parte de la sociedad deja de ocupar los servicios públicos, como la educación, la salud y los espacios comunes, por que tales bienes se han privatizado y llegan a ellos pagando con dinero de sus bolsillos, estos se empiezan a preguntar: ¿por qué deberían pagar impuestos para un servicio (publico) que no lo ocupan? ¿No será que hay gente que se está aprovechando indebidamente de sus esfuerzos? En definitiva, si las autoridades no actúan de modo igualitaria, usando ellos mismos los servicios (públicos) de educación y salud (ej.), no serán creíbles sus discursos. Si me paso la vida defendiendo, desde el discurso, los espacios comunes, es necesario que cada tanto los ocupe. Si defiendo, por ejemplo, las playas públicas, las tengo que ocupar por más que la mayoría de la gente las ensucia y no las cuide. Lo que tengo que hacer yo actuando en consecuencia.  De otro modo, solo habra fractura en la confianza.

 

 



miércoles, 28 de diciembre de 2022

MISIONES SE EQUIVOCA AL APOYAR EL INCUMPLIMIENTO DE UN FALLO JUDICIAL.


Desde el año 1994, la constitución exige que para cualquier reforma de la ley de coparticipación es necesario el acuerdo de la totalidad de las provincias y de una mayoría absoluta en el congreso. Asimismo, que cualquier transferencia de funciones a las provincias (incluida la ciudad de Buenos Aires) deberá ser acompañada con la respectiva asignación de recursos, al tiempo que esto, deberá ser aprobada por las legislaturas locales (art. 75 inc. 2). La constitución es sabia en este sentido, ya que responde a una realidad vivida en los primeros años de la década del 90. Allí se trasfirieron competencias (educación y salud) a las provincias, pero sin los recursos necesarios para hacer frente a ellos. También la constitución desde ese año (ver quiénes fueron los constituyentes), equipara, para muchos constitucionalistas y reiterada jurisprudencia de la corte, a la ciudad de Buenos Aires con una provincia más. En el gobierno de cambiemos (2015 – 2019), la nación transfirió cierta función de seguridad pública a la ciudad de Buenos Aires, y en conjunto (como debió ser), una cantidad de recursos. Esto se llevó a cabo con un acuerdo de ambas jurisdicciones. En el año 2020, el gobierno nacional del frente de todos, unilateral y discrecionalmente, quita esos recursos al gobierno de la ciudad; que ahora deberán ser devueltos por orden unánime de la corte suprema de justicia, ante un reclamo judicial de ese entonces por parte del gobierno porteño.

Al fallo no hay que darle muchas vueltas, no quiero entrar aquí, no es ninguna novedad; cualquier sujeto sensato veía venir la decisión luego de un acto tan grotesco y grosero como lo fue el del gobierno dirigido por Alberto Fernández. Si viene alguien de afuera y te saca dinero de tus bolsillos, es una obviedad que la justicia fallaría a tu favor exigiendo la devolución de ese dinero. Si bien es cierto que, al momento de hacerse el traspaso de la policía a la ciudad de Buenos Aires, los fondos asignados fueron mayores (esto reconocido por algunos integrantes de cambiemos), la solución debería de haber sido explicativa, con números sobre la mesa, dialogando y buscando un acuerdo concertado. Como se dijo, la constitución no permite la unilateralidad en estos asuntos y, en esa línea la corte desde un inicio busco un acuerdo, al tildar tal problemática como política.  

Si bien se resalta el rechazo y la falta de obediencia del gobierno nacional a un fallo de la corte, (hoy, inteligentemente, parece ser, echado hacia atrás) que salvo excepciones tiene siempre la ultima palabra; lo llamativo, a mi juicio, es la adhesión al desacuerdo por parte de las provincias en el nombre del federalismo.  El fallo, no afectaría a las provincias, en principio, ya que el dinero seria quitada de las arcas públicas nacionales; en cambio, si le sería favorable en un eventual conflicto entre provincia y nación. De hecho, el fallo se sostiene en última instancia en el respeto al federalismo, la misma invocación de los gobernadores. Creo ver aquí un error conceptual que se sostiene en posiciones como la de Gerardo Morales al referirse a los subsidios al transporte en CABA, disparando frases como: es un país muy injusto. El interior es discriminado y a su vez se siente discriminado de parte de lo que se conoce como el centralismo porteño, y es así que hay muchos elementos que dan la razón. Estoy de acuerdo. Misiones (por ej.), aporta en el numero 7, y recibe de nación en el numero 20. La deuda en materia coparticipable es garrafal, y sumado a la compensación económica por el activo ambiental (la única provincia con carbono negativo), es más garrafal aún. No obstante, no creo que entrar en el juego de amigo/enemigo, rico/pobre sea lo adecuado, y más aún, lo conveniente en términos de intereses provinciales. Hay presunciones de roscas políticas, pero es incorrecto, en clave institucional, apoyar una desobediencia a un fallo de la corte, que no es otra cosa que tirar a un lado la constitución nacional (art. 5 CN; 128 CN). La conveniencia es: que un fallo es jurisprudencia. Debería ser fácil distinguir que se puede sacar ventajas de un fallo que señala el daño generado a la calidad y cantidad de servicios y bienes públicos destinados a una población por causas presupuestarias. El día de mañana, puede ser utilizado en beneficio propio. En términos generales, se caen en errores por falta de rigurosidad analítica. Cuando aconteció lo llamado “apagón cultura”, y la necesidad de prorrogar las asignaciones especificas a la cultura, aquellos que votaron en contra, en su mayoría, no eran enemigos del pueblo ni nada parecido (como tampoco aquellos que votaron a favor eran amigos del pueblo). Discutían, que un fondo coparticipable (como aquel), por estar compuesto por impuestos provinciales, no tenia que ser utilizado por el Estado Nacional de manera discrecional y con favoritismo político. (Era más profundo). Se afectaba así, decían, la autonomía provincial contemplada en la Constitución Nacional. Allí también, curiosamente, los ambos bandos se agarraban del federalismo como escudo argumentativo. Parece ser que, como todo en estos tiempos, también la palabra federal es relativa. Ahora, lo cierto es: que la explicación de que las provincias elijan tomar una posición incorrecta siempre, e inconveniente muchas veces, como lo hicieron, es causa de la dependencia del toma y saca del poder central. 

Lo último, si una provincia como Misiones no defiende, y mucho más, va en contra de lo que técnicamente se entiende como una provincia más (CABA), por creer que no lo es por su pasado; debería tener cuidado por que puede pasar que algún día alguien diga que no tenemos los mismos derechos por que somos una provincia creada por ley y no fundamos la nación. La división de los poderes (verticales y horizontales), decía Safranski, es una consecuencia de la imperfección humana. No seria necesario si en el hombre hubiera una unidad de poder y bondad. Pero no la hay.


https://www.ambito.com/politica/alberto-fernandez/leandro-santoro-autocritico-nacion-estuvo-mal-quitarle-fondos-la-ciudad-n5613276

https://www.eldiarioar.com/politica/fallo-corte-pelea-fondos-ciudad-desobediencia-gobierno-14-claves-entender-crisis_1_9821770.html

https://seul.ar/la-santa-coparticipacion/

https://www.ambito.com/politica/coparticipacion/ahuad-fallo-la-corte-misiones-seguira-reclamando-los-indices-n5615118

https://www.infobae.com/tendencias/2021/10/21/misiones-reclama-a-nacion-una-compensacion-millonaria-ambiental-por-el-cuidado-de-la-selva/

https://www.lanacion.com.ar/lnmas/nacion-vs-ciudad-el-fallo-de-la-corte-y-sus-consecuencias-nid27122022/ 

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